GLUTEOPLASTIA

o Aumento de Glúteos

Este procedimiento es muy frecuente entre la población latina, sin embargo requiere una cuidadosa evaluación pre-quirúrgica pues se deben tener en cuenta aspectos antropométricos y morfológicos de la zona de los glúteos que varían mucho de persona a persona. Si se requiere un aumento mínimo hay procedimientos menos invasivos mediante la infiltración de grasa autógena. Para casos donde se requiere un aumento más notorio se debe considerar la opción de las prótesis glúteas.

 

En ningún caso se recomienda el uso de sustancias tales como biopolímeros o biogeles pues se han encontrado complicaciones a largo plazo.

 

 

PREPARACIÓN Y CUIDADOS PRE-QUIRÚRGICOS:

 

Su cirujano plástico evaluará su estado de salud, antecedentes médicos de importancia, y valorará la antropometría de sus glúteos para explicarle las opciones disponibles y permitir su elección en cuanto a tamaño y forma deseada.

 

Este procedimiento tarda aproximadamente 2 horas y se puede realizar de forma ambulatoria y bajo anestesia general. La vía de acceso para colocar el implante se puede hacer por el pliegue interglúteo siendo muy poco visible. Se puede colocar el implante bajo la fascia del músculo o bajo el músculo glúteo mayor.

 

El día de la cirugía debe presentarse en ayunas, sin ningún tipo de maquillaje y evitar tomar medicamentos sin previa consulta al cirujano. Diez (10) días antes de la cirugía no se debe ingerir medicamentos que contengan ácido acetilsalicílico como: Aspirina, Alka-Seltzer, Dristan, Asawin y antinflamatorios como: Motrin, Advil, Feldene, Postan, Voltaren.

 

También debe suspender el consumo de tabaco y alcohol al menos 15 días antes del procedimiento.

 

 

DESPUÉS DE LA CIRUGÍA:

 

Al día siguiente sentirá cansancio general y dolor en el área de la cirugía.  En caso de dolor, siga las indicaciones del médico cirujano para el uso de anti-inflamatorios y demás medicamentos.

 

La primera semana se recomienda guardar reposo en cama en posición boca abajo. Camine cortos trechos de forma frecuente y respire profundamente. Evite en lo posible cualquier exposición al sol directo, pues éste puede interferir directamente en el proceso de cicatrización.

 

Evite entrar a piscinas durante las primeras dos semanas pues podría generar infecciones. También evite actividades físicas o ejercicio hasta la cuarta semana tras la cirugía. Es normal sentir hormigueo o aumento de la sensibilidad en la zona de los muslos, por lo que se recomienda aplicar masajes terapéuticos para acelerar el proceso de recuperación.

 

Su Cirujano Plástico programará el retiro de los puntos de sutura y drenajes. Podrá retornar a sus actividades cotidianas, de forma gradual, después de 1 o 2 semanas después de la cirugía. Evite hacer uso de fuerza excesiva.